viernes, junio 20, 2008

Juan Martín.

El determinismo: El teléfono sonó y tras el tubo el determinismo. El cuadro de antecedentes generado por mi parte no ameritaba la violencia de su manera de hablar, pero el determinismo es hoy su condición natural. Hablar de amor en ese marco parece una utopía y solo una música como “a partir de mañana” o de “mas de cien mentiras” te puede ayudar. Su voz alterada y violenta era la repetición de los últimos tiempos. De mi lado solo había existido un llamado, una intención, un deseo y por mucho más: una manifestación de amor. Que hace que una persona pueda mutar tan radicalmente sus pensamientos de hora en hora. Se busca en el rencor y el pasado una fuente a esos cambios de pensamiento, pero la necesidad de justificarnos no es relevante en este cuadro. Las cosas me sobrepasan y no puedo anticipar las movidas. Preso de un sentimiento y atado de manos voy con el viento de un lado a otro. Encuentro en mis horas momentos de calma y momentos de atroz tristeza. En todo ello también invadiéndome otros sentimientos. El recuerdo de Mariana, a quien hace más de cinco años no veo, me surge. Pienso en el porque de ello. Mi actitud diferente ante la mujer al tomar real conciencia de la importancia que el mundo femenino tiene en mí. Mi incursión en las películas de Almodóvar para aprender a comprender ese mundo que me fue extraño por muchos años. El masticar toda esa bola de cosas y el saber que dependo del amor a una persona. Retomo con Mariana y se que ella ocupa un gran lugar en mi vida, no como mujer a amar, sino como mujer que me enseño, cargando en su lomo con aspectos maternales que me sacan sonrisas y se que hoy en su vida andada será una madre ejemplar. Logro diferenciar eso en ella y el análisis me entrega como resultado su reflejo en mi mente como una madre y ante un cuadro de pena es que necesito esa figura y su imagen renace. Es interesante y aliviador ir colocando las piezas en su lugar, y aunque el futuro me demuestre que estoy equivocado, y que el análisis de hoy es erróneo, por lo menos me permite continuar. En mis relaciones nunca discutí, nunca la pelea fue parte integrante de las mismas. Con la llegada de la última relación también llego la discusión como medio de comunicación. Un horror. Hace instantes le comentaba a Nacho una escena de la película “Apocalyse Now” en que Robert Duvall interpreta a un Teniente Coronel que apostado sobre una trinchera hace un monologo que relaciona el olor que genera el NAPALM al quemar y su deseo de hacer surf en esas playas, sin dudas un desquicio. La mente de una persona llevada a límites que le serian impensados en un estado natural. Así la interacción que encuentra como base la discusión continua resulta una locura a la cual uno llega sin que sea un estado natural y solo yá fuera de ese marco se puede tomar comprensión de que es un real horror. Retomando. El determinismo como modo de fundamentar las cosas es a mi modesto modo de ver una base nefasta. De un tiempo a esta parte intente que el dialogo sea la base de la relación, y del intercambio de visiones lograr un resultado que alimente la misma, que la potencie. Evitando la confrontación, que no genera nada nutritivo, y cambiando la misma por un sistema que logre solucionar conflictos. Identificar aquello que no funciona en forma correcta y del dialogo obtener una solución. El dialogo como una herramienta para ir subiendo escalones a la madurez. Uno sabe que a determinada edad se cree tener la solución a todo y cuando los años pasan descubre que no es así y que lo interesante es buscar las alternativas para poder enfrentar de mejor modo un conflicto y así llegar a una solución integradora abarcadora de la mayor posibilidad de aspectos de ese conflicto. Con la edad se deja de mirar en forma lineal y se aprende a ver en forma comprensiva de ángulos diversos. Teniendo más edad se que el determinismo es hoy carne en ella. El tiempo pasa y las letras del teclado son pisadas una y otra vez por mis dedos. Conforman palabras, frases e ideas, hacen nacer bálsamos momentáneos y también me llevan a conocer más cosas, pues me hacen ir descubriendo música y literatura nueva o reeditar la ya conocida. Como un árbol me hacen ir conociendo sus ramificaciones. De una película a su música y así de una a otra cosa. Tengo en claro que estoy enamorado y dependo de una persona y también que ese amor esta desgastado. Tengo en claro sus palabras en cuanto a no amarme y aunque sostenga que el determinismo es un mal consejero en su vida, no puedo restarle valor a sus palabras para buscarle a la relación una luz que no posee. Pero todo ello en el marco de saber que tengo amor. Lo que equivale a saber que puedo actuar en forma contraria a lo razonado, porque eso es el amor.
El teléfono sonó y su voz era violencia. El teléfono reedito penas que no quería escuchar. El teléfono encontró del otro lado a un ser que me hablo con odio, que en forma imperativa se dirigía con ira a mi persona. Sin antecedentes mediatos a esa actitud me paralice, me cristalice y me rompí en el acto. Me reedite en mi peor versión.
Acá vomito todo esto y trato de continuar. Se que las horas venideras van a volver a ser horas eternas de no se cuantos minutos. Se que los fines de semana a venir van a ser visitas al infierno del Dante, un devenir en la lucha de la soledad y la sensación de angustia. Se que tengo que dejarme de romper las bolas con este tema. Que tengo que resolverlo y aseguro que lo intento. Pero también se que es un área en que la racionalidad y la lógica no funcionan. Sería fácil encontrar una solución pero no sucede. Les pido perdón a mis amigos y a toda esa gente que cuando lee algunas cosa que coloque en el blog se preocupan. Les pido disculpa a mis amigos cuando me miran y encuentran mi mirada perdida recorriendo tristezas. Se que he sido un tipo feliz, se que he sido un tipo que mantenía una sonrisa en la boca como constancia de estar vivo y aun escucho la voz de esa señora que siempre me dice “Me encanta que vengas a comprar porque siempre tenes una sonrisa”, hoy no la visito para que no me vea. Se que no soy el de siempre y le pido perdón de corazón a todos aquellos que lo merecen y no lo hago por nada en particular sino por el todo en general. El mundo es gris por si solo y nadie tiene el derecho a oscurecerlo más por cuestiones propias. A cada uno su caca.
Viernes 20 de Junio de 2008.
Juan Martín.

2 comentarios:

BaMbOllAbEllA dijo...

Y PETITCHANGO, ABANDONA OTRA ETAPA RUMBO A LA MADUREZ....
SIGO TU HISTORIA, VOS SABÈS !!!

Paula dijo...

Cuando dos personas discuten, gritan.
Y cuando gritan, no se escuchan.
Todo lo que leo de vos, me da un indicio de una persona serena, sensible, racional y con un corazón noble.
Te veo bien plantado, así que deseo que esto haya sido solo un nubarrón. O que hayas encontrado la calma en brazos amorosos, porque siento, que te lo merecés.