martes, septiembre 12, 2006

Hay algo de puchero...



De chiquilin te miraba de afuera ....como esas cosas que nunca se alcanzan...

El recuerdo como un arma que ambivalentemente nos salva o nos dirige al noveno piso de este infierno que ya creemos real…..


gracias por tu mensaje.... es claro que existe un grupo de personas que creen, piensan y laten a la vida con pensamientos distintos al común. No siendo ello un indicador claro que permita sostener que esos pensamientos sean de mejor talante, solo si, de distinto análisis. El otro día cuando repetían las imágenes de las torres cayendo una amiga soltó palabras y dijo: “pobre esa gente, que injusticia….”, no pude reparar en la justicia o injusticia de su pensamiento, sino que frene mi pensamiento en pleno desarrollo y le pregunte respecto de sus palabras. En realidad le increpe respecto a desde donde había iniciado su pensamiento. A claras resulto que la propaganda estaba presente y que el inicio de su pensamiento había sido dos aviones piloteados por terroristas entrando sin permiso por la ventana de unos enormes edificios. Verdad: si verdad, sin dudas una horrorosidad, pero resultado al que yo estaba llegando de otra forma. El planteo inicial se remontaba a guerras extrañas y añejas para ella, en tiempos inmemoriales cuando una fuerza de rojo intentaba dominar a un pueblo ancestral y otra fuerza “puritana” daba por debajo armas a este pueblo para que se defienda y así la cadena de hechos que generan y generan más y más consecuencias, para finalizar en unos terroristas al comando de aviones comerciales entrando por las ventanas de dos torres emblemáticas de la economía capitalista. La propaganda hace verdad y carne sus verdades en los otros y nosotros ahí flotando. Y todo ello me hizo acordar una tarde en que…..
…..el auto estaba cargo de alegría y salimos de Cuzco, nos dirigíamos al Valle Sagrado… habíamos estudiado el mapa por primera vez en los seis mil kilómetros que llevábamos recorridos. La topografía era única y la ruta se presentaba asombrosa y viboreante a la ladera de agua de fuerza incontenible del Río Urubamba producto de las continuas lluvias. Los lugareños caminaban en las laderas con sus cabras y se podían observar marcas en las montañas con la simbología propia de una cultura original. Éramos los únicos que nos presentábamos con una patente distinta a la de los “camiones” de turismo y eso llamaba la atención, y más al ver la cara de esos tres gringos blancos que viajaban adentro, aunque no habíamos tenido que salir de argentina para sentir que ya estábamos en tierras de los verdaderos americanos. Llegamos a Pisaq y nos encontramos con una ciudad en la ladera de una montaña de superficie increíble. Con una conformación y organización que dividía el sector de labores, el religioso y el de los guerreros. Caminamos por las ruinas horas y nos deleitamos mucho, creo sin dudas que fue un momento espiritual muy profundo. Pero la perfección no es un deseo a cumplir y siempre se trata de hacer lo necesario para que no ocurra. En el camino nos sucedió algo que nos asombro en lo más profundo, y fue al encontrarnos con tres viajeros de EEUU, una mujer y dos hombres. Ellos subían por una pendiente que nosotros estábamos bajando y cruzamos el saludo de buen viajero, pero ante la amabilidad de ese saludo los dos grupos decidimos frenar y conocernos mejor. La charla fue genial, nos presentamos, Luciano y yo hablábamos, Leo escuchaba. Luego de un tiempo nos despedimos y la suerte cambio de lado con un solo acto cuando la señora nos alentó a seguir con nuestros pensamientos de forma de poder ayudar a América Latina como lo estaba haciendo EEUU. Claro que Luciano y yo nos miramos al instante, casi incrédulos, atónitos, y sin más le respondí que no necesitábamos la clase de ayuda que recibíamos del pueblos del norte, y que le pedía por favor que decida bien a quien votaría para las próximas elecciones (este encuentro era un mes antes de las elecciones de presidente en EEUU). La cuestión es que la señora se despacho con un discurso casi sermón en que nos ilustro de las tareas humanitarias que su gobierno y su pueblo habían efectuado en América Latina y Oriente. Una barbaridad, pero no en sentido positivo, como podemos utilizar el calificativo, sino en su expresión genuina, un comportamiento bárbaro carente de civilismo, cruel, fiero.
Regresamos con los vidrios bajos y a una velocidad especial, disfrutando de todo. Llegamos al hotel y se dio el placer del baño. Cuando regresaba de la ducha entre a la pieza y lo vía a Luciano, extraño, perturbado, sonreí levemente, sabia de su preocupación, y mirándome me dijo: “quisiera creer que no entendí bien su ingles, sino estamos perdidos……..”

lunes, septiembre 11, 2006

Donde estan los zapatos de goma…..

Argentina y el fútbol, mi pasión, el tiempo y los pensamientos…..
Toda mi vida encontré en el fútbol algo especial que me motiva y genera alegría, el fútbol, el mate, el asado, el tango y las mujeres argentinas son en el inconsciente colectivo de este país las cosas emblemáticas a exportar. Claro es que la actualidad demuestra que todo va girando y la gloria que supimos conseguir hoy esta un poco opacada en materia del balompié.
Atrás quedaron los tiempos en que un jugador argentino era el top scorer de la liga italiana o española, ahora nos contentamos con cosas más simples. Pero amen de esa situación es claro que el fútbol ha cambiado mucho en mi percepción, ya que dejo de ser lo idealista que era. Recuerdo cuando a mis diecinueve años me subí a un tren de Mar del Plata a Buenos aires, baje en la estación Avellaneda y fui a las cinco de la mañana a la cede del club de mis amores, Independiente de Avellaneda, a buscar una entrada para ver el partido entre mi club y Huracán de Parque Patricios. Mientras caminaba un hombre salio a la calle y me llamo. Era el año 1994 y yo me manejaba como en el patio de mi casa, al verme me intercepto y me demostro que era innecesario exponerme a tanto peligro, lo recuerdo aun hoy…”nene con ese bolso sos carne de cañón, sos una papa para el chorreo”… y acto seguido se corrió y me indico que pasara a la matera y así en minutos me encontré charlando con hombres gastados que tenían su recreo en un frigorífico clandestino. Esas cosas no se olvidan jamás. ...Y vos pibe que andas haciendo por acá?, me pregunto uno buscando su mejor léxico. Aun en las peores situaciones siempre es posible que la suerte se acuesta de tu lado. Ya una hora más tarde y con el alba en la cara es que me dieron el permiso de continuar mi aventura por las calles de Avellaneda. Fui a la cede del club y me informe sobre los horarios en los que se venderían las entradas, por esos tiempos Internet no era algo común y por ello las entradas se vendían pura y exclusivamente por ventanilla. Me fui a lo de Andrés en Belgrano “R”, lo espere y nos fuimos a recorrer un poco Buenos Aires. Hacia casi trece años que no estaba en esa ciudad y por lo tanto fue un descubrirla, un emocionarse e imponerse ante la magnitud de la misma. Los autos, la gente y el ritmo, todo nuevo y distinto. A la medianoche me fui para la sede nuevamente, a esa altura ya habían dos cuadras de cola, toda la noche del viernes cantando y cantando con gente de todas partes, cumpliendo mi ilusión y mi sueño de ver al diablo en casa en búsqueda de ser nuevamente campeón. Las boleterias se abrieron y una marea de gente fue moviéndose, no faltaron los disturbios, la policía montada regalando algún que otro bastonazo, pero al fin con “popular” en mano regrese feliz a Belgrano “R”. Al otro día temprano a la cancha, la emosión de toda esa ola roja invadiendo los ojos y el silbato inicial. El partido una anécdota aparte, el movimiento de la cancha, la gente saltando y un resultado abultado de 4 a 1. Y ese día Independiente de Avellaneda fue campeón y yo feliz, había logrado ver lo que por esos tiempos era increíble para mi.
El tiempo fue pasando y el fútbol tomo otro color, se dejo atrás esa necesidad de vivir por el fútbol y comenzaron las obligaciones de la vida y con ella la relativización del mismo. Claro que siempre será el deporte más lindo del mundo y por el cual muero por jugar, pero ya no provoca en mi amargura determinadas situaciones del resultado, ya que se que siempre los jugadores de mi club o mi selección quieren ganar, solo que a veces no se les da y a mi no me importa ya que sean los mejores del mundo, apuesto a que mi país sea reconocido por otras cosas antes que por eso.

Un rato no mas......

Pero son cosas que se dicen y nada más....el viento movía lentamente su cabello y atolondrado seguía esos movimientos.... política, música y algo de cine, unos mates con miradas y mis manos con ganas de agarrar las suyas.... como hacer para que lo simple se torne eterno sin perder esa magia de lo espontáneo...
Y la vida nos va marcando, y cuando miro mis veinte años me recuerdo insolente y rebelde hasta en lo innecesario. Cosas distintas nacen en el paso del tiempo y entre ellas esa posibilidad de aprender a ver entre lo negro y lo blanco, a esos segundos de tomar aire y respirando suavemente analizar algo desde la mayor cantidad de perpestivas posibles..... dejando atrás la individualidad que da motor a sentimientos de ira….
No creas que nunca será distinto, hay días en que uno se enoja, pero es natural o a caso vos no sos un tanto flexible hasta con tus errores…. Cuando era niño me decía la gente que debía de ser mas calmo, y a mi adolescencia me reiteraban que no sea cabron, si hay días en los que me enfado cuando un conductor desprevenido gira o intenta estacionar sin poner ni una sola luz que indique previamente su maniobra…. Claro que el tiempo te da ventajas.
Pero volvamos a esos ojos y ese pelo que me quemaban las ganas de vivir en su pecho, cuanto te ame aun sin tocarte, y cuanto te amare….
Vamos anímate un poco más, me dijo risueña y atrapante, mágica y sublime con caricias de palabras y un candor especial…. Si no salís a la cancha nunca vas a poder saber lo que es ganar, quédate acá y después ves que podes hacer, sabes que yo te puedo ayudar en lo que sea, y eso, para estos tiempos no es poco… ya lo se….se que sos un ángel que se presenta a cambio de nada en la rutina de mi vida, pero hay veces que es difícil quedarse un rato mas en la vida del otro. No te pongas oscuro, sabes que opino al contrario y que ya no te tengo el mismo grado de tolerancia que hace cinco minutos atrás, soy una dama que te pide algo y no acepto ese tipo de comportamientos, tenes que entender que soy una mujer y una mujer caprichosa cuando lo deseo. Mis ojos se llenaron de cristales de agua salada y mi corazón palpito al ritmo de sus pestañas, o acaso eso no podía ser amor.
Entre el tráfico y saltos recorrimos una tarde…