martes, junio 29, 2010
Desde ayer.
jueves, junio 10, 2010
Cold Fact.
Hoy es jueves 10 de junio….mañana comienza el mundial…llevo dos días cagandome de risa con la edición mundialista de Barcelona…dolorosamente graciosa…en su tapa 4 borrados del mundial….mírala:

http://www.revistabarcelona.com.ar/index.php
No te la pierdas…..ya se la recomendé a un par de amigos y hoy le lleve un ejemplar de regalo a Ari… y es que a Tandil no llega fácilmente. Mi diariero trae 15 ejemplares y ya le aumente en 5 más la tirada. Para reírse también, pues
Hace unas cuantas semanas que no hablo con mis sobrinos/hermanos, lo mismo con Serge y AM, pero en cuanto a estos últimos me deleito escuchando a Antony and The Johnsons (http://www.youtube.com/watch?v=S-NziGE6DVY) ó esta genialidad de Rodríguez, llamada Sugar Man del increíble disco Cold Fact salido al ruedo por el año 1970 (http://www.youtube.com/watch?v=HyrnXa90S6w) y así pasan mis días entre la tarea laboral y el decantar de los momentos vividos en ese viaje increíble que me explota continuamente.
Los destinos fueron muchos y de cada uno me lleve algo sublime, pero sin dudas India resulto un capitulo aparte. Un universo dentro de un mundo, lo más dentro de lo menos. Como explicar lo que la retina nos dio a conocer. Lo dicho, lo enseñado, todo lo incorporado por las vías de captación posibles resultan mínimo ante la realidad. Conocimos lugares geniales y viajamos en tren, volamos por Air India y caminamos felizmente por Bangkok. Días atrás miraba espasmódico como un tren indio descarrilaba, un avión de la aerolínea de bandera se caía y las calles de Bangkok en llamas con centenar de muertos. Cosas impensadas y cosas posibles. Una noche mientras esperábamos el tren de Varanasi a Calcuta veíamos las ratas saltando de andén en andén y lejos de aterrorizarnos o desesperarnos por el cuadro pudimos ver como interactuaban con la gente. Sin normas, ni reglas, más que las dadas por la naturaleza ese montón de gente convive con otro montón de animales (más). Ya ambientados al ritmo de ese 1.140 millones de seres que habitan un territorio un 7 % más grande que el nuestro en superficie. Con cinco personas para hacer el trabajo de uno, con miles de ojos negros mirándote, tratando de tocarte y con todo el cariño que a cada instante tratan de darte. Te hablan de la grandeza de su país, así como nosotros lo hacemos ante un dinamarqués o un sueco. Te hablan con orgullo del caos total que para ellos es inexistente, pues en su entrelazado de caos el orden resulta perfecto. Por que en el ritmo diario tienen la paz como bandera. Un porteño en Delhi pelearía 50 veces por día, pero ellos no discuten nunca, ni aun en casos de accidentes. Fue gracioso cuando el bus que nos trasladaba de Jaipur a Agra al intentar salir de la estación choco a otro que intentaba entrar. El conductor del chocado le grito al nuestro y este le respondió a los gritos también, fue ese simple momento y los dos continuaron, nosotros no pudimos menos que reírnos ante el modo de solucionar los conflicto. Como poder explicar que es lo que pasa en ese universo llamado India.
Y así las cosas mínimas se reflejan todo el tiempo y mientras los carteles de Duhalde aparecen en las paredes de Tandil y los periodistas hablan de una nueva política para nuestro país. Y uno se queda mirando hacia arriba como tratando de encontrar la cámara que te filma, pues es una broma, de esas que hace ese que esta en todos lados. Y en la pantalla del televisor siempre esta el ordinario de los millones de chocolates y la gente en la calle sabe los nombres de todos esos personajes y a doble contra sencillo me juego que no pueden decir ni 3 de los 5 nombres correspondientes a los Premio Nobel que tiene
Vermut con papas fritas y Good Show para todos….
Juan Martín.