martes, junio 29, 2010

Desde ayer.

Hay que aprender a leer los indicios que la vida te va dando. Si se lo hace será más fácil saber que te esta deparando el futuro. Esa idea lema o simple pensamiento se me despertó a la vida en posibilidad de viaje cuando me fui con Carlita a la ciudad de Dolores a visitar a Julieta, para luego finalizar el derrotero en lo de Rodrigo. Corría el año 1995 y tenia 20 años. Claro que ya había viajado antes, pero aquel fue el primero de unos cuantos en los que motivado por el impulso de lectura de hechos diarios decidí salir sin mayor certeza. El día que sentí la necesidad de conocer India fue simplísimo, desperté de la siesta y creí soñar que había estado en la India, encendí el televisor y sin tocar control apareció un film de esas latitudes. Yá... pensé, y a organizar todo.
Pero esa sensibilidad para algunas cosas se me retraza en otras y eso es lo que me sucedió con el Judaísmo. Resulta que de las religiones conocidas ha sido la menos interesante a mis ojos. Claro que todas ellas tienen muy poco interés en mi en cuanto a encanto místico, si un tanto en la faz social de estas. La cuestión es que hace un tiempo que la vida me fue indicando mi futura proximidad con el Judaísmo y yo había pasado de todos ellos.
Cabe afirmar que mi opción a la actualidad continua siendo el catolicismo, pues como lo tengo bien dicho vox populis, es la religión más económica y con la mayor amplitud de soluciones, algo así como la mayor cobertura medica para el alma. Al módico precio del diezmo (que no necesita ser realmente diezmo sobre jornal) dado en misa te da un dios magnánimo, uno carnal convertido en hijo, un espíritu santo (no me pidan aclaración) y un bagaje de personajes con los cuales se puede usted emparejar. Así una mujer madre que no registra acceso carnal, o en realidad no queda claro, pues esta estaba casada con un carpintero, José, el primer engañado con reconocimiento histórico, es decir el primer cornudo con carnet, con lo cual no se sabe si María en realidad solo resulta ser virgen de dios, pues no creo que lo haya sido de José. Ese buen hombre también tiene derecho a una reivindicación histórica. Te da doce apóstoles que bien podrían ser los familiares de D10S, también te da un traidor, pero sobre todo, te da lo más importante, la absolución simplista del alcahutero buchon. Sin más, es decir que te da el perdón si le compartís la información (ninguno lerdos los curas comprendieron siglos atrás que el acceso a la información es poder y así los curas desde años y manejando el concepto de “culpa” han sabido obtener información económicamente importante).
En resumen, el catolicismo, la mejor de todas en cuanto a relación prestación/costo.
Pero de un tiempo al día de ayer, en el cual floreció abiertamente el antes retoño del judaísmo, se me aparecieron cosas que me anticiparon este desenlace. Claro que lento fui para advertirlo, así: desde que descubrí que “Madri” podía ser mi segundo lugar en el mundo, después de la serrana, encontré en el barrio de Lavapies el olor del animal, algo así como lo que se siente al cerrar los ojos y encontrar con ese sentido al calor del ser amado. Al indagar sobre ese barrio fue que descubrí que debe el nombre a la fuente donde los judíos se lavaban sus pies antes de entrar a la sinagoga, de allí el lavapies. Luego el acercamiento a ciertos dogmas por conocer a terceras personas. Mi enojo continuo con “la hermana de Amelie”, mi can de neto gen aleman (Weimaraner) en sus continuos actos de comer cuanto jabón se le cruzara por su olfato, y el consabido sentido negro de ello, el repudiable holocausto. También otros pequeños síntomas, hasta que por fin ayer se aclaro la cuestión y todo en la frase de un profesional de la medicina que me dijo: “Te vamos a judaizar”. Así nomás. Me van a cortar y esta más que claro el que.
Por todo ello, y desde mediados del mes entrante, voy a ser un poco menos cristiano y un poco judío………..
Juan Martín.

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