miércoles, julio 30, 2008

Simplismos

El sonido del fuego abrasador y tanto lo fue que de a poco nos fuimos quedando dormidos. La simpleza del momento, el aura. Horas antes habíamos ido con Mati al súper por unas cervezas. Prendimos el disco, colocamos el pollo con papas y nos tomamos un vinito con Alejo. Leo dormía y Trini miraba TV con Roco. Matías como ayudante de cocina. Joaco se iba con unos amigos a una fiesta. Me detuve un rato en sus quince años, en su metro ochenta, en su sonrisa. Lo recordé tirado en el sillón a sus ocho años hablando de Serrat y él amor. Nunca me voy a olvidar sus palabras “que lindo es estar enamorado”, me dijo mientras escuchaba un compilado del cantautor del Montjuit. Las personas son el verdadero capital de la vida. Llegar a bahía y ver caras que se contentan con ello es un producto no contemplado por el capitalismo. La casa siempre me resulto mágica con sus desniveles y su calor. El disco fue haciendo su trabajo y el vino también. Nos dimos una buena panzada y a la sala a escuchar el fuego. Unas litronas, charla y después el sueño.







Al otro día me levante pleno, prepare el mate y me fui con Leo a tomarlos. Llamo Peter que estaba en viaje y no llegaba para ir a Pehuen-có. Pasamos por su casa y levantamos el tramayo. En “le Falconat” Mati de piloto, Amélie y yo de copilotos y en la parte trasera Trini, Roco y Leo. Llegamos a la playa y bajamos la red. Nos cambiamos y nos fuimos al mar. Con el solo meter los pies al agua sentimos que nos convertíamos en pitufos, todo se nos puso azul. Nos miramos unos segundos y dijimos que no valía la pena y entonces a tomar unos mates tirados en la arena. Amélie y Roco disfrutando a rabiar.





Una tarde distinta. Un fin de semana distinto. Pleno. Nada más que buenos y simples momentos de cariño.





Al regresar nos tomamos un tiempo extra con Leo para tomar esta última foto. Siempre me gusto el nombre de este arroyo: “Pescado Castigado”, sin dudas muy gracioso… pobre pescado siempre buscando un poco de agua en un arroyo sin cause fijo que se pierde en la llanura y amenaza con dejarlo atrapado y a riesgo de morir………




Simplismos que te hacen profundamente feliz......

Gracias Mati siempre.

Juan Martín.

1 comentario:

Paula dijo...

Los simplismos, a mi humilde entender, son magia!!!
Porque te llenan el corazón y el alma de buenos sentimientos y te ponen una sonrisa en la cara.

Me causó gracia el nombre, jajaja!!!
Pescado castigado!!!