viernes, febrero 29, 2008

Notas minimas

…ayer a eso de las 19.00 de la tarde salimos con Alfredo a buscar un par de sillas, una inversión de honorarios en mobiliario. Visitamos un par de negocios y rápidamente dimos con los elementos a comprar. No contentos con ellos nos fuimos al centro a mirar unas remeras. En un negocio súper juvenil Alfredo fue conducido por un nacido en Marrakesh
y bailarín de noche…. Luego que el simpático vendedor y Alfredo hicieran buenas migas es que se llevo un pantalón clásico (a Dios gracias)…. De ahí salimos rumbo a la oficina y de ahí lo lleve a su casa ya que a las 21.00 jugaba al fútbol con Raimondi y parte de la patota municipal. En ese momento sonó el teléfono y mi amigo Nato del otro lado me comentaba un percance y la necesidad de ser desasnado jurídicamente. Acorde con el clon de Daniel Fanego encontrarnos en Liverpool en unos minutos y así de la casa de Alfredo me fui de raje para el café. Al llegar él hacia barra con café y periódico, todo un cancherito. El tema jurídico fue rápidamente aclarado y se tranquilizo y en ese momento y mientras le contaba que siendo casi las 9.30 aun tenia dos actividades sociales en curso, fue que una de ellas se cancelo, pues mi hermano menor, El Negro, paso caminando junto a sus nenas, un cuadro genial, el fenómeno con su señora y sus dos hijas que cada día están más y más lindas. Entonces me fui para la casa de Lita y Ferra, que son los abuelos del mamon de Maxi, el de Madrid, porque su mama estaba en Tandil, la cosa es que me tome una cervecita con el Ferra que es un viejo mentiroso y muy divertido, hábil para las cartas y el vino tinto. Me invitaron a cenar pero en casa estaba “Wal and Sra.”, que son el matrimonio de Mallorca que reposan en casa, y había acordado con ellos compartir unas horas, llegue a casa y de raje salí con Walter rumbo a la pizzería de Mauri donde a las 22.30 nos esperaba una especial especial que hace que es súper y de ahí a casa a comer los tres. Me tire en el sillón como pidiéndole a la vida un descanso y en ese instante Marta me llamo para decir que fuera a tomar una cerveza con ella y unos amigos y ahí tome mis llaves y fui.
En todo ese movimiento siempre pensando en la vida, en eso de ir llevándola en la mano, de mostrarla, de correrla con ella y de sentirla respirando junto a mi. Una pequeña nostalgia me acorralo el corazón hasta la primera lágrima. Una nostalgia de añorarte, de saberte lejos, una nostalgia de no poder compartir estos rulos de la vida, simple, comunes, mínimos, pero por tal motivo magníficos. Los amigos, la familia, él todo menos vos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...
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Paula dijo...

Entiendo ese sentimiento de que te falta alguien.
Es verse incompleto.
Un rompecabezas donde la pieza principal se perdió.

Besos!